miércoles

afuera

la luna se corto las venas por que el sol no la quiso alumbrar anoche, yo sabia que algún día pasaría, de esos dos yo sabia que algo se traían consigo, no podía ser que todo fuese tan eterno y silencioso.
comienzo así mis palabras por que me pediste ese día que viniste que te hablara mas del barrio, y así empiezo, cosas como esa ocurren a diario, algunas no tan terribles como esta pero si que llaman la atención.
que bueno que pudimos hablar con marta, la pobre ya no daba mas, de solo mirar su cara sentía como si estuviese muerta en vida, fue escalofriante. al menos ahora anda un poco mas tranquila, esta agarrando fuerza, de hecho decidió confeccionar cuadernos de mares y ríos, para que los circenses cantaran la historia. le da esperanza, la hace olvidar dice, aunque yo creo que solo enfría el calor que aun siente.
de martín no se absolutamente nada.
el otro día baile con jose. me dijo que se había encontrado contigo, que te traías consigo un rostro de preocupación, le dije que quizás era por lo de martay martín. le pregunte si tenia algo que contar, de inmediato se dio cuenta que tu algo me habías dicho, en realidad se hizo el sorprendido. le dije que viniera pronto a visitarme, que extraño su presencia, me gustan las charlas que tenemos, es de todo y no de otra cosa de la que hablamos. le dije que además trajera a la chica con la que esta saliendo, abril, sí, así se llama, abril, es un lindo nombre, se pronuncia y se expelen guirnaldas de ilusiones con su nombre. ojala me haga caso y venga pronto, las cosas han cambiado un poco el ultimo tiempo, deben ser esas nubes que se posaron en la plaza y no se fueron más.
el otro día me visito don barrabaz, el señor de los autos sin sabores, de esos que se quedan en la esquina y esperan a que las posas hagan acto de presencia, así se divierten esos. me preguntó que a quien esperaba, seguramente me vio una cara extraña, le respondí que esperaba el minuto treinta de la hora quince, esa es la hora en que tus cartas salen disparadas de los techos de enfrente, puntuales como siempre.
me puse a pensar en eso, que lo nuestro muchas veces se va en esperar, pero es tan lindo cuando llega, no lo cambiaría por nada...bueno en realidad solo por tu presencia, solo eso se le compara.
no te pido que escribas por que se que lo harás.
no te pido que me abraces porque se que en eso estas.
te sostengo


martes

te abrazo

no te preocupes, de los colores que sean tus letras son siempre tuyas, de eso me alimento cuando las leo, del devenir de tu ausencia, del devenir de tu esencia.
lamento lo de marta y martín, fue fugaz el viaje que realizaron.
a marta, a marta, si es silencio el que puedes ofrecerle hazlo, no es tan terrible, aveces solo basta con que estés, te sientes inútil, tal vez hasta frustrado, pero dime qué puedes hacer en una situación como esa, qué se puede hacer contra la vida más que vivirla, que no se transforme en espectadora, tampoco tu.
presentale el mundo que siguió marchando mientras ella se detuvo a observarlo junto a martín, dile que son otras cosas las que también pasaron, que fue bello estar a su lado, pero que es posible sobrevivir una vez todo terminado, es otro comienzo, que guarde las fotografías en su maleta, que no cargue la de martín, se secara por dentro si lo hace.
de martín me encargo yo, pronto estaré por esos lados. espero acabar con las ideas que comencé el otro día, me dijeron que estaban fuera de lo convencional, pero dime tu si algo es convencional, aburrido lo llamaría yo, fuera del alero de la creatividad, del mundo que inventamos tu y yo, de ignorancia esta el pan que almacenan en sus estómagos, crece como la mala hierba. solo espero que lo reconsideren.
con jose me encontré el otro día, anda un poco perdido, por que me contó que conoció a una chica, así que no deberías estar asustada, si no más bien alegre, se veía bien. se dibujo con ropas celestes, nunca lo había visto así, o quizás no en mucho tiempo, tanto que quizás ya lo olvide. de todos modos si lo veo antes de llegar le diré que te visite, imagino que te debes sentir un tanto sola. pero podrías leer los bosquejos que grite el otro día, no están terminados pero podrías imaginar el resto, eres buena en eso, lo se.
justo ahora extiendo mis brazos, por este instante no hay espacio entre tu y yo.