lunes
El necio
quizás fue un tanto terco, testarudo y tozudo como lo suele ser cuando se trata de estas cosas, pero la verdad es que no sabia como reaccionar, de hecho ni siquiera lo pensó. solía callar lo que sentía para no formar problemas mas grandes, pero llego el momento en que las palabras no tuvieron filtro y decidieron salir sin pensar, no lo planeo solo lo dijo. si tomo o no una buena decisión solo el tiempo lo dirá, muchas veces sorprende. se lamenta eso si no haber dicho las cosas a la cara, demasiado frió el final que tubo. habían sido años de relación y se acabo todo en un click. se preguntaba si valdría la pena lamentarse, pero eso podría hacerlo sentir culpable y la verdad es que no lo era, lo eran ambos, por que lo que tenían le pertenecía a ambos, no era el camino que había elegido uno si no los dos. pero ya esta, las cosas se dijeron, sonaron como estruendo pero sonaron, la cajita de resentimientos se abrió por completo. quizás en algún día se vuelvan a encontrar, ojala no. le resultaba toxica su mirada, no hacia mas que escabullirse y tornarse arpía, entonces revoloteaba por entre las sombras y como siempre jugaba una mala pasada. miro a la ventana, luego tomo su librito de notas y escribió que el arrepentimiento era para aquellos que vivían en la inconsciencia, caminantes somnolientos, el sabia lo que hacia, era disidido en la palabra y por ende no se arrepentía, siquiera una lágrima, siquiera una respuesta a la despedida, solo quería olvidar, pero el necio desconocía el hecho de que el olvido no existía.
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