lunes

Carta 9

Ya no estoy asustada. Los colores volvieron a mí, los mil Te Amo llegaron hoy volando.
Fui feliz como nunca antes, y esa felicidad se apocara solo con tu llegada. Los sorbos de camarotes se acabaron y tuve que reemplazarlos con agua de espejo la noche después de la llegada de los Te Amo...estaba tan nervioso que se me caían uno tras otro. Miraba al cielo y le conversaba a las estrellas de lo acontecido, me decían que era lo que ellas habían visto hace ya miles de años, que era lo que debía pasar, les pregunte entonces si había un destino, me dijeron que no, que nada estaba escrito. Me confunden ellas a veces, como cuando cambian de lugar, el otro día una de ellas, salio sin ir más lejos de la aurora, en vez de hacerlo como todos los días desde la aureola. Si están muy locas, pero eso es lo de menos, tu llegada esta pronta. Mmm, tu olor ya está llegando, lo traen los naranjos que están en el patio, el paraíso  eterno que me juraste está floreciendo, el sol queriendo y no queriendo las despertó, dice que está un poco cansado, que son años de circo. Como quisiera ya estar acariciándote, estar recostada a tu lado y por fin mirar de lejos tu ausencia, escapar con tu mirada y dormir, simplemente dormir. Escríbeme pronto, tus ojos e esconden con el velo de la noche, y temo volver a perderles, por favor no lo hagas. Es la luz la que dejarías sin esperanza. Espero tus palabras, tus caricias, tu voz, tu sola presencia. Te amo...los tengo aquí, aun en mi pared.

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