martes

Caminante

Y se marcho a paso a inseguro, como diciendo con eso que aun todo no había terminado, pero sus ojos decían lo contrario, entre sollozos y disculpas, esperaba el acto, la reacción, pero la fortuna no estaba de su lado, le había tocado un sujeto inanimado, vestido de tormento, esclavizado por su silencio, fatal a las palabras.

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