domingo

de esas tardes

marta esta sufriendo mucho por martín, alargo la agonía, supongo yo que de manera más que conciente, debe odiarla demasiado para hacerlo...o quizás busca que ella lo necesite para no abandonarlo a la primera. de todos modos no me gusta verla así, es de esos seres ingenuos, pero no de esos que nacen así, si no que se van construyendo así mismos en el camino en base a sus propias convicciones. me pidió ayuda esa tarde en que todo ocurrió, me dijo que la ayudara a bajar, yo no sabia cómo si nunca me había encontrado en ese estado, me asuste. no se si debería sentir pena por ella, de todas formas no puedo evitarlo, quizás me identifico demasiado con ella, en más aspectos de que los que quisiera o incluso de los que tu te imaginas.
jamas me puse a pensar en cuando terminarían, aun no puedo asimilar que hayan comenzado, son tan distintos uno del otro, bueno lo poco que conozco a martín. tal vez conozco demasiado a marta.
lamento que las palabras que te dibujo se tiñan de este color, pero necesitaba contarle a alguien. jose no ha venido hace días, me inquieta su ausencia. no estoy llorando por si te lo preguntas, pero si siento pena, por que momentos como este te hacen recordar que no todo es para siempre, que cada vez que uno empieza algo al tiempo ya se a acabado, como los castillo que construimos en el dormitorio, o las grullas que hicimos volar, también ellas aterrizaron...
como casi todas las tardes te extraño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario