La muerte causa estragos, no porque se lleva una parte de nuestras vidas, si no porque deja la otra restante devastada. El dolor es frio, pero hay que sentirlo. Humanos desolados mirando taciturnos aquellas paredes que algún día contaran historias. Espérame, quiero escucharlas.
sábado
El Frío sentir
domingo
Las salas blancas
Y ella tenía miedo. Lo escuche en sus palabras, lo escuche en sus sollozos. Nadie sabe si de ahí volverá, en qué condiciones . Son salas frías, el miedo ha de ser más agudo ahí. El miedo no a la muerte, sino que a quedar solo, desamparado en las últimas horas. No me da temor si un día se va. Cada vez está más cerca de su hora, igual yo, igual todos.
Cada segundo que pasa es un segundo que malgastamos, un segundo que perdemos, un segundo que queda bañado de inutilidad, pero no lo aprovechamos, no lo pensamos la mayor parte de nuestras vidas. Pero eran sus posibles ultimas horas, entonces ella descubrió que si lo sabía, había malgastado infinitos segundos de su vida, por eso temía.
martes
Caminar
domingo
Escribiendo...
Y así se esfumo la idea. De la nada vino y de todo se fue. Me dejo vacía. Sin nada que mirar. sin colores con los cuales poder combinar y crear. Tal vez es hora de partir. Tal vez es hora de dejar todo atrás. ¿Qué mi entorno no me aporta nada? no lo se. Quizás es cierto. La verdad es tan subjetiva como el sabor mismo. ¿Miedo a partir? ¿Miedo a abandonar mi cama? ¿Miedo a abandonar mi refugio? quizás mi refugio es otro, uno que no me enclaustre. uno que no me atormente. el miedo es otro. El medio a no dejar cabos atados. Explícame como no romper los lazos. Explícame como guardar el pasado. Explícame como refugiarme en el llanto sin mojar las mejillas. Tal vez algún día regrese, entonces seré capaz de partir.
sábado
Palabras sin sentido a tus ojos
Es raro esto que produces en mi. Aun si me niegas la mirada, aun si me niegas tus palabras, cuando lo haces aun más fuerte es este extraño sentir. Es como si despertaras a otra persona, a otro ser que ha estado oculto por la razón, maldita esa que no dejo escapar a ese ser. Lo tuvo cautivo por años, pero ahora llegaste tú y lo despertó. Gracias por eso, creo que era tu papel en mi vida. Un abrazo a la distancia. Te quiero, te aprecio, te guardo.
Un respiro un deshago, encontrando el punto final.
Hoy te quite de mi lista, de esa de personajes importantes. Se siente vacío. Falta ese color, ese que le da vida a mi cuarto y entrega una luz distinta. Pero debo acostumbrarme. Si te seguía atando a mi lado solo resultaría de eso más daño. Porque esa es la palabra, atado. Te tenía yo pero no tú a mí. Me utilizaste. Pero eso no me enfada, también te utilice a ti para mis imaginaciones. Estamos saldados. Ya nada le pertenece a uno del otro. Sé que no tendrán sentido para ti estas palabras. Tu sonrisa me arrollo. Soy débil, demasiado frágil, más que mí rostro al llanto. Tan débil como la bruma. Tan débil como el amanecer. Tan frágil como el corazón de una alcachofa. Entonces no lo sabías. Ahora que el pecho siente un vacío, pero que pronto será llenado. Pero no es fácil intentar de convencer a lo inconvencible. A veces resulta más dañado. A veces resulta más quebrajado. La locura, la pasión, el desamor, la falta de amor, todo eso, una combinación fatal. Fatal a mis ojos, fatal a los tuyos que ahora deben mirar con pavoroso espanto. Mejor estar sola. Así solo le hago daño a mi ser. Encierro a ésta, la otra, la que nadie ve, la encierro por un tiempo. No puedo dejarla escapar, causara estragos, más que para el resto posiblemente cometerá suicidio. No te asustes. Esta encadenada. Está atada a la razón, a la cordura. A la que no soy pero debo ser. Sé que pensaras que estoy loca, tienes el derecho esta vez de juzgar. Punto Final.
El correr de la conciencia
De eso que esta oculto entre llaves, entre sombras, donde solo la luz es penetrable, fuera el resto. Es impermeable a la vida, impermeable al amor, no así al sufrir. Al sufrir por ese adiós, ese adiós que jamás fue correspondido en su comienzo. Esperando estoy, pero no hasta siempre, sino hasta que acaben estas letras, porque el corazón no es tan fuerte, es de hierro, pero hasta el hierro se funde, hasta el hierro sucumbe, sucumbe ante el calor, el mío en cambio sucumbe ante el frió, ese frió que cristaliza los huesos, los convierte en polvo de necedades, entonces quedo sola en el cuarto, donde la conciencia corre, corre de la mano de la demencia.
Sin titulo
Aquí encontré una salida. No es un atajo, de eso estoy segura, de lo contrario entonces me engañaron, ya que un camino menos difícil no es.
Sola
Estás sola en este mundo. Nadie sabe de tus emociones, por eso yo te acompaño, pero no se por cuanto tiempo más, tu angustia me envuelve es un manto pesado, ni las más fuertes esperanzas se si puedan soportarlo. Se fuerte, no te dejes abatir, no siempre estaré ahí.
A las 4.30
Me desvelo. Pero es como si a esta hora mi pensar fuera libre. Es cuando hay silencio. Cuando me encuentro entre estas cuatro paredes, protegida del exterior, sin cuentas que rendir, sin tener a quien responder. Solo yo. Es cuando más pienso, cuando más sufro. Mi espacio, el que rehuye a los demás.
Descargas
Siento en mi cabeza un cosquilleo, como si algo ocurriese allí dentro. ¿Sera posible? quizás esté a punto de explotar. Es lo que más quisiera, el pensar ya me tiene agobiada. No sé cómo expresar. Busco nuevas formas. Tengo miedo de llegar al límite de no encontrar más. ¿Entonces que pasara?
Cuando no solo los cuerpos se unen
Debiesen ser también las mentes. Una expansión de ideas. Un sinfín de colores, un sinfín de amores, porque todo está ahí, en la mente. Nada queda fuera de ella, nada se le escapa. Entonces debiese ser la unión de estas la que me ate a otro. No solo el cuerpo, porque de ella también es este.
La tarde que las luces fueron rojas
Caminaba. De esos paseos donde uno solo camina con su sombra. De esos paseos donde uno realmente mira el cielo, se siente el aire, se está solo. Pero era cuando llegaba al final de la cuadra cuando la luz roja se encendía. Ocurrió durante todo el camino. Como si algo me advirtiese de que me debía detener. Solo un instante…entonces volvería a caminar.
En mi nombre
Espero volver a creer. Espero no quedarme aquí en este agujero. Es oscuro y tengo miedo. Miedo porque el miedo que siento me impulsa a hacer cosas. Cosas de las que no soy capaz, limites que no puedo cruzar. La consecuencia, una serie de contradicciones.
La canción
La canción que me dice que estas lejos. La canción que me dice que nunca te tuve. La canción que inventa ante la pérdida una excusa. La repito una y otra vez. ¿Tanto me cuesta convencer?
De mi boca
De mi boca no sale nada, mi boca caya. El razonamiento se lo ordena. Mas las manos aun las poseo. Por eso de mi boca no saldrá nada. Así este desdichado seguirá creyendo que me posee. Pero en realidad, las manos aun me pertenecen.
Mi camino
A este ya le perdí el rumbo, no sé qué dirección tiene. Hace rato que perdí los estribos. Parecían tan enrielados, pero todo era un engaño. Un engaño que me obligue a creer. Ahora suelto las verdades como si de algo sirviese. La suerte, las cartas, el destino, todo está sentenciado. Un callejón sin salida.
El punto final
Ese donde se supone que determina el fin de un ciclo, el fin de tu mirada, el fin de mi imaginación, el fin de mi ser, el fin de nosotros dos. Me gustaría poder descubrir de donde salen estas palabras, palabras sin sabor, o más bien sabor amargas. Amargas por que vienen de pensar en ti, de pensar en cuando te fuiste, cuando huiste. Cuando me dejaste sin palabras por que se las llevo el viento que dejaste al escapar. Maldito el punto, maldito el punto final. lo leyeron en la clase y después me siguió hasta aquí, pero la verdad, es que te lo debiese entregar a ti. Pero no soy capaz. prefiero esconderlo, decir que tal vez lo perdí, en un viaje o en un sueño nauseabundo. Es tarde. es tarde y yo aquí, pensando en el maldito punto.
En compañia del desvelo
Es tarde pero no importa, puede ser también temprano, al fin y al cabo todo termina siendo relativo. Para quien lee para quien escribe. El punto, todo depende del punto desde donde se mire el asunto. La vida es una sola, pero millones de miradas la rodean, millones de emociones que desbordan todos sus límites, es por eso que no me preocupa, no me preocupa desbordar mis sentires, desbordar mis amores, mis penas, mis pocas y amargas alegrías.
El pensar entre sueños y divagaciones
Ideas preconcebidas. Ideas que llegaron y no se fueron más. Espero encontrar el camino que me permita desplegarme de ellas. Hoy solo somos una. Esa idea y yo. Maldita es. Sí, la maldigo, la maldigo como el momento en que pensaba haber despertado de mi vida, la maldigo como aquellas horas que malgaste palabras, que malgaste sueños, que malgaste pasiones desbordadas en el vacío. Maldita la idea.
Esa que pense alguna vez
La idea de morir, de acabar con lo que nunca opte comenzar. La idea de dormir el temido sueño eterno. La idea de cubrir los ojos con un largo y grueso manto imposible de volver a retirar. La idea de estar a tu lado y saber que no me vez…lo más parecido a la muerte.