Caminaba. De esos paseos donde uno solo camina con su sombra. De esos paseos donde uno realmente mira el cielo, se siente el aire, se está solo. Pero era cuando llegaba al final de la cuadra cuando la luz roja se encendía. Ocurrió durante todo el camino. Como si algo me advirtiese de que me debía detener. Solo un instante…entonces volvería a caminar.
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