vegetar
la eternidad boca arriba y respirar
jueves
Deshecho el lecho acogedor
Solo te quedaba la retirada
no era yo la causa
eso según tus palabras
pero yo lo sabia.
La causa del tormento
de las noches sin sexo
del llanto constante
del manto arrogante
era mi risa
de la cual tú
no eras causante.
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